Nuevo Ubuntu 26.04 LTS y mis 20 años de experiencia
Todavía recuerdo mi primera instalación limpia de Ubuntu 06.06 LTS (Dapper Drake), de hecho fue mi primer encuentro con el mundo Debian "para seres humanos". En aquel entonces, instalar un servidor era una odisea de archivos .conf y una fe ciega en que el kernel no entraría en pánico al ver un driver propietario, aunque siempre quedaba volver a realizar una instalación limpia y volver a empezar.
Hoy, 20 años después, nos preparamos para recibir a Ubuntu 26.04 LTS (Resolute Raccoon). Pero si esperabas la transición suave de siempre, prepárate, porque Canonical ha decidido que la nostalgia y el soporte de legado son lujos que ya no nos podemos permitir. La versión 26.04 no es solo una actualización, se trata de una ruptura deliberada con el pasado.
Una historia de dos décadas: El camino hacia la madurez
Desde aquel Ubuntu 06.06, ha pasado por hitos que definieron la industria:
- 10.04 (Lucid Lynx): Cuando empezamos a creer seriamente en la nube.
- 16.04 (Xenial Xerus): La llegada de systemd que, aunque causó polémica, estandarizó la gestión de servicios.
- 20.04 y 24.04: El refinamiento de Netplan y la consolidación de los contenedores.
Sin embargo, en estos 20 años, siempre hubo un "mecanismo de escape" para el software antiguo. En la 26.04, esto ha cambiado.
Ubuntu 26.04 Server: La gran ruptura técnica
Si gestionas infraestructura esta versión trae tres cambios que, literalmente, impedirán que tu servidor arranque o se actualice si no haces los deberes.
1. El adiós definitivo a cgroup v1 (El bloqueo del Upgrade)
Esta es la "línea roja". Ubuntu 26.04 incluye systemd 259, que elimina por completo el soporte para cgroup v1. Si tienes nodos de Kubernetes antiguos o versiones de Docker previas a la 20.10, la herramienta de actualización (do-release-upgrade) simplemente bloqueará el proceso.
Es por ello que si tu orquestación depende de jerarquías de control antiguas, el servidor se negará a actualizarse para evitar un desastre post-reboot. Es hora de migrar a cgroup v2 o quedarse anclado en la 24.04.
2. Sudo ahora habla Rust (sudo-rs)
Después de 30 años de código en C, el comando más sagrado del administrador cambia de entrañas. Ubuntu 26.04 adopta sudo-rs. Aunque la sintaxis de /etc/sudoers se mantiene, hay cambios de comportamiento notables:
- Feedback visual: Por defecto, ahora verás asteriscos (****) al escribir tu contraseña (adiós al silencio tradicional de UNIX).
- Sin plugins: Si tu empresa usa LDAP para gestionar sudoers o plugins personalizados de I/O logging, sudo-rs no los soporta. Tendrás que volver manualmente al sudo tradicional (ahora llamado sudo.ws) o rediseñar tu seguridad.
3. Las Coreutils de GNU se vuelven "Modernas"
Los comandos que usamos millones de veces al día (ls, cp, mv, cat) ya no son los de GNU por defecto. Han sido reemplazados por implementaciones en Rust (uutils). Aunque la compatibilidad es del 95%, ese 5% restante es donde viven los demonios. Un script de backup que parsee la salida de date o un cron que dependa de un flag específico de cp podría fallar silenciosamente. En entornos de servidor, "casi idéntico" no es suficiente; hay que testear cada pipeline de CI/CD.
El fin de una era: APT 3.1 y X11
Para cerrar el círculo de limpieza, la 26.04 entierra definitivamente a apt-key. Si tus scripts de despliegue aún descargan llaves GPG directamente a /etc/apt/trusted.gpg.d, dejarán de funcionar. Además, para los pocos que aún mantengan entornos gráficos en servidores (o estaciones de trabajo técnicas), nuestro viejo amigo X11 ha muerto como sesión por defecto, dejando a Wayland el control total.
Conclusión
Mirando hacia atrás, a aquel joven que instalaba la 06.06 con CDs que Canonical te enviaba gratis a casa por correo, me doy cuenta de que Ubuntu ha dejado de ser un "playground" para convertirse en una pieza de ingeniería de precisión, al qual le confio todos los proyectos de infraestructura.
Este cambio radical que no se limita a una simple actualización de servidor como veníamos acostumbrados, Canonical ofrece que la 26.04 tendrá soporte hasta 2041, con licencia Ubuntu Pro, por lo que puedes estar tranquilo hasta entonces.
Estos cambios estructurales són una iniciativa muy acertada, no debemos arrastrar deudas técnicas de los años 90 durante las próximas dos décadas. Así que debemos actualizar nuestra infraestructura para no quedarnos en el pasado.
Mi consejo como veterano, no ejecutes ese do-release-upgrade un viernes por la tarde. Esta vez, el ‘pato’ pica.
Referencias: