La búsqueda de un entorno arquitectónico que ofrezca tanto una visión expansiva como un espacio íntimo de protección ha dado origen a un fascinante concepto conocido como "Perspectiva-Refugio".

En este artículo, nos adentraremos en esta tendencia de diseño que ha capturado la atención de arquitectos y diseñadores de paisajes por igual.

El equilibrio evolutivo entre seguridad y estética en el diseño

Las preferencias humanas por entornos que brinden tanto la capacidad de observar y evaluar los alrededores como la posibilidad de buscar rápidamente refugio en un lugar seguro, son fundamentales en el principio de la Perspectiva-Refugio. Este concepto se basa en la historia evolutiva de nuestra especie, argumentando que los espacios que combinan amplitud panorámica y áreas de protección aumentaron la probabilidad de supervivencia de los prehumanos y los primeros humanos.

La Perspectiva-Refugio sugiere que las personas tienen una preferencia por los bordes en lugar del centro de los espacios, aquellos con techos o cubiertas sobre sus cabezas, pocos puntos de acceso y vistas despejadas desde múltiples perspectivas. Estos elementos proporcionan una sensación de seguridad y ocultación, que se vuelve aún más relevante en entornos percibidos como peligrosos o potencialmente amenazantes.

Este principio fundamental en el diseño tiene implicaciones significativas tanto en la percepción estética como en la sensación de seguridad en los entornos construidos.

El equilibrio perfecto entre apertura y protección en entornos naturales y construidos

Los entornos que logran un delicado equilibrio entre perspectiva y refugio son altamente preferidos tanto por la naturaleza humana como en la naturaleza misma.

En entornos naturales, los proyectos arquitectónicos incluyen características como colinas, montañas y árboles cercanos a áreas abiertas, mientras que los refugios se componen de espacios congelados, como cuevas, densa vegetación y árboles trepables con copas densas.

En entornos creados por humanos, las perspectivas se materializan en terrazas y balcones amplios, así como en el generoso uso de ventanas y puertas de vidrio. Los refugios se definen por nichos con techos bajos y barreras externas, como portones y cercas.

Conclusión

El objetivo del diseño de Perspectiva-Refugio se resume en el desarrollo de espacios donde las personas puedan observar sin ser observadas. En tus diseños, deberías considerar la Perspectiva-Refugio al crear paisajes, residencias, oficinas y comunidades. Para lograr esto, es fundamental crear múltiples puntos de vista dentro de un espacio, permitiendo una fácil inspección de las áreas internas y externas. Además, es posible realzar el atractivo de las áreas amplias y abiertas mediante el uso de elementos de protección que generen refugios parciales con barreras laterales y traseras, al mismo tiempo que se mantienen líneas de visión claras. Estos elementos pueden incluir arbustos o particiones. El equilibrio entre el uso de elementos de perspectiva y refugio es fundamental para lograr un efecto óptimo. Por ejemplo, se pueden utilizar pisos y techos hundidos que se abren hacia espacios más grandes, rodeados de ventanas y puertas de vidrio.

En conclusión, la Perspectiva-Refugio se ha establecido como un principio valioso en el diseño arquitectónico y del paisaje. Proporciona una solución efectiva para crear espacios que brinden la sensación de seguridad y protección, al tiempo que permiten una conexión visual con el entorno. Al considerar cuidadosamente los elementos de perspectiva y refugio en tus diseños, podemos lograr un equilibrio armonioso que mejora nuestra experiencia espacial y promueve nuestro bienestar general. La aplicación consciente de la Perspectiva-Refugio en diferentes entornos nos invita a explorar nuevas posibilidades creativas y a construir entornos más humanos y cautivadores.

Fuente:

  • The Experience of Landscape by Jay Appleton, John Wiley & Sons, 1975
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