En diseño, el factor de seguridad, como principio de diseño, se utiliza para compensar los efectos potenciales de incógnitas que puedan existir. Para lograrlo, se agregan componentes al sistema para que el diseño exceda la especificación que se cree que es necesaria para cumplir con los requisitos.

Un ejemplo

Hoy en día, es sencillo diseñar un sitio web que admita mil usuarios. Sin embargo, puedes multiplicar por un coeficiente de seguridad más alto de modo a tener en cuenta los usos no previstos del sitio web, por ejemplo.

El tamaño del coeficiente de seguridad

El tamaño del coeficiente de seguridad está directamente relacionado con el nivel de desconocimiento de los parámetros de diseño. Por tanto, cuanto mayor sea el desconocimiento, mayor el coeficiente.

Además, cuando el desconocimiento se combina con materiales de calidad variable, el coeficiente de seguridad tiende a ser grande.

Más elementos significa más costes

El aumento del coeficiente de seguridad se traduce en la adición de elementos, y a más elementos más costes.

Por tanto, los nuevos diseños deberían tener grandes coeficientes de seguridad porque la cantidad de elementos desconocidos en el sistema que se han administrado se combina con la presión para reducir los costes.

Conclusión

Para concluir, en tus diseños, deberías utilizar coeficientes de seguridad para minimizar la probabilidad de fallos. Además, deberías reducir los coeficientes de seguridad con cuidado, sobre todo si las especificaciones van más allá de los procedimientos de diseño.

¿Utilizas coeficientes de seguridad en tus diseños? ¿Què tal la experiencia?¡Coméntalo abajo!