Las metodologías de gestión de proyectos son claves para el éxito de los mismos. La digitalización en nuestras vidas convierte el mundo en una incertidumbre constante. Es por ello por lo que las organizaciones deben ser flexibles, adaptándose a nuevas metas sin dificultad.

Debido a esa motivación esta semana quiero presentarte los enfoques Lean & Agile, desarrollados para solucionar dos de los principales problemas en las organizaciones actuales: la gestión de proyectos en cascada y las organizaciones funcionalmente jerárquicas.

¿Por qué Lean y Agile?

Para facilitar la introducción de estos enfoques, consideraremos por un momento a Lean & Agile como lo mismo, en otro post ya aclararemos diferencias.

Lean y Agile son básicamente métodos de gestión de proyectos en los que hay muchas incertidumbres, razón por la cual las startups exitosas adoptan este enfoque.

Gestión de proyectos en cascada vs Agile

Agile vs Waterfall: Must-Know Differences - Ref hackr.io

Cuando se habla sobra la gestión de proyectos, la mayoría de nosotros imaginamos un enfoque ordenado, disciplinado, planificado paso a paso y con un claro objetivo establecido. Este tipo de gestión de proyectos es exactamente “en cascada”.
Está muy arraigado a nuestra cultura. Nuestra educación pone énfasis en una buena formación, en ser prudentes y, paulatinamente, alcanzar cada punto de control. Normalmente la incertidumbre suele preocupar y es por ello que saber que estamos en el camino correcto nos brinda comodidad y confianza, ayudando a que la supervisión y la gestión sean más fáciles. Es un buen enfoque que las empresas de todo el mundo han utilizado con éxito durante décadas, aunque tiene sus limitaciones: funciona bien en proyectos con tareas repetitivas y con poca incertidumbre.

La realidad nos muestra que el mundo está invadido de incertidumbres. El comportamiento humano es difícil de predecir. Y en un proyecto en desarrollo con un producto todavía sin mercado o sin un claro objetivo, la gestión de proyectos en cascada dificultará llegar al éxito que merecería tu producto.

Agile surgió con el propósito de solucionar estas deficiencias de la metodología en cascada. Es un enfoque mucho más humano, permitiendo toda esta incertidumbre que rodea realmente tus proyectos, con lo que serás mucho más rápido y rentable a la hora de posicionar tu producto en el mercado. En la actualidad Agile ya no es solo para startups disruptivas como Uber, AirBnb o Globo, cualquier organización con tanta competencia e innovación se encuentra en continua incertidumbre.

Estructuras organizativas tradicionales vs Agile

Delegar el trabajo es todo un desafío en las organizaciones y es por eso que Agile aborda la redefinición de trabajo en equipo y liderazgo.

En una organización tradicional, el equipo de gestión y liderazgo es responsable de la toma de decisiones, “la dirección”; tanto en la estrategia, como en la resolución de problemas, siempre se espera que las órdenes vengan de arriba. Esto supone un gran riesgo, ya que no siempre el equipo de dirección puede evaluar adecuadamente la mejor decisión. Agile fomenta la creación de hipótesis y la experimentación como un ejercicio que engloba toda la organización. En pocas palabras, la inteligencia colectiva de toda la organización aumentará las posibilidades de "hacer las cosas bien”.

El espíritu Lean y Agile

En Lean & Agile no existe una metodología rígida que funcione a la perfección en la resolución de problemas frente a las incertidumbres. Aunque sí marca un claro espíritu que define los objetivos y procedimientos:

  • Ajusta tu producto continuamente al mercado: Es responsabilidad de toda la organización mantener la mejora continua de los productos, aportando valor real a los cliente.
  • Desarrollar, medir y aprender: Aceptar que la incertidumbre es la clave, con lo que deberás definir hipótesis, probarlas y validarlas para evaluar si es lo que realmente espera tu cliente. Una vez tengas tu producto definido y alineado a tu cliente, debes seguir desarrollando, midiendo y aprendiendo, iterando en una mejora continua.
  • Empatía con el cliente: Es responsabilidad de todos en la organización entender las necesidades del cliente, no solo es trabajo de ventas y marketing, también te pertoca a ti. Por lo tanto, deberías desarrollar-medir-aprender junto a tu cliente, manteniendo una colaboración sistemática.
  • La responsabilidad es de todos: En Lean & Agile nadie es culpable. Si algo no sale como se esperaba no se buscan responsables, simplemente se examina el problema para tratar de solucionarlo entre todos de forma ágil y eficaz.
  • El cliente es parte de la organización: No solo empatizamos con el cliente, haremos que  esté implicado desde el inicio. Establece reuniones de seguimiento continuas evaluando el desarrollo del producto muy de cerca.

Conclusión

Adoptar Lean & Agile no es tarea fácil. La ideología detrás de Lean & Agile es racional y tiene cabida en la mayoría de las organizaciones, pero para poner estos enfoques en práctica requiere cambios de mentalidad y formación en la organización. Aunque si Lean & Agile se implementa con éxito aportará a tu organización una increíble productividad y una mejora permanente.

¿Aplicas enfoques Lean & Agile? ¿Utilizas algún framework de gestión como Scrum?

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Referencias:
· Agile vs Waterfall: Must-Know Differences