Del chiringuito al e-commerce
La clave no está únicamente en aplicar descuentos, sino en aprovechar el timing estival para generar experiencias que conecten con el estado de ánimo del consumidor
Senior Full-Stack Developer. Growth Hacker. Blogger.
La clave no está únicamente en aplicar descuentos, sino en aprovechar el timing estival para generar experiencias que conecten con el estado de ánimo del consumidor
El marketing en verano tiene una particularidad: el consumidor se mueve, cambia de hábitos y mantiene el móvil como su compañero inseparable.
Diseñar para lo efímero es, en última instancia, diseñar para la intensidad.
El storytelling veraniego no es cuestión de llenar las creatividades con palmeras y sombrillas, sino de capturar la esencia emocional de la temporada.
El verano ofrece un escenario único para que las marcas se conecten con su audiencia desde una perspectiva fresca, emocional y adaptada a nuevos hábitos de consumo.
Diseñar para este tipo de narrativa implica entender cómo se comporta la interfaz en el tiempo, cómo se mueve, cómo reacciona, cómo guía.
Quizá el futuro no consista en elegir entre humanos o algoritmos, sino en aprender a trabajar juntos.
Un menú mal estructurado puede provocar confusión, aumentar el tiempo de búsqueda, hacer perder oportunidades de conversión o incluso generar desconfianza.
El diseño posthumano no es una moda futurista ni una curiosidad tecnológica: es una nueva frontera del diseño centrado en lo humano.
El marketing intercultural no trata de hablar muchos idiomas, sino de entender muchas formas de ver el mundo.
En un mercado saturado de mensajes, el propósito bien integrado se convierte en un filtro natural que atrae a quienes comparten una visión común.
Diseñar pensando en el usuario, no en el gestor de contenidos, priorizando la experiencia por encima de la estructura técnica.