En el artículo de la semana pasada comentábamos sobre la importancia de pasar tu e-commerce de monolítico a microservicios, o a un enfoque headless, si piensas que tu comercio electrónico escalará.

Repasamos las características que hacen de estos sistemas, sistemas perfectos si quieres posicionarte en el mercado.

Sin embargo, no todo son buenas noticias. Con esto quiero decir que ni los microservicios en e-commerce, ni el enfoque headless en e-commerce sirven para todos, o para todos tus proyectos.

Hoy repasaremos algunos de estos desafíos y algunas características menos positivas, pero importantes de conocer, y a tener en cuenta, si realmente has decidido dar el paso. Entender los desafíos te permite estar preparado y anticipar los problemas.

Lo malo

Cambiar de una arquitectura monolítica a una plataforma e-commerce de microservicios requiere muchas inversiones y esfuerzos en tu organización. Resulta que ya has hecho una gran inversión en sistemas, licencias, infraestructura y en know-how - tu equipo y organización se mueven como peces en el agua monolítica.

Decirles ahora que tienen que desarrollar sus propios pipelines, o sus propios almacenamientos de datos, puede ser traumático para ellos, para la organización, y evidentemente para tu comercio electrónico.

Y como escasean los recursos, acabas por utilizar la misma base de datos de siempre, porque funciona.

Luego te puedes encontrar con conexiones innecesarias, problemas para contactar, negociar, o encontrar a los equipos necesarios para lanzar el nuevo microservicio, pues la APP ahora es lo suficientemente compleja para requerir nuevas habilidades operativas, que posiblemente no encuentres en tus equipos de desarrollo.

De la misma forma, te encuentras muy rápidamente en una situación en la que la base de datos de tu e-commerce no es tuya, ni la controlas, no sabes cómo gestionar y, lo que es peor: no siempre sabes cómo está controlado todo el tema de protección de datos y privacidad. Si lo está.

Además, como necesitas tener todo este control en el mismo sitio, o mismo dashboard acabas por tener un sistema monolítico distribuido que te ayude a  conocer qué equipos hacen qué, qué equipos utilizan la misma base de datos, las mismas bibliotecas, etc, etc...

Lo feo

Si lo malo te parecía feo, que sepas que “todo puede empeorar”. Si quieres optar por microservicios para tu e-commerce debes saber que los microservicios son sinónimo de complejidad - de comunicaciones y de operaciones. “En los microservicios la complejidad no se pierde, solo se transforma.”

Si quieres realmente seguir la arquitectura, vale la pena saber que llegarás al punto de desarrollar microservicios para buscar por microservicios, aumentando así las probabilidades de perder el control, como ya hemos comentado anteriormente.

Tu y tus desarrolladores os podéis encontrar en una situación realmente difícil de gestionar, sin saber (monitorear) qué se está desarrollando, y qué procesos se están ejecutando.

Esto tiene consecuencias inmediatas cuando quieres añadir nuevos cambios y verlos implementados de forma rápida.

Un pequeño cambio independiente no significa un cambio independiente, y esto puede contradecir a uno de los mayores objetivos de los microservicios en e-commerce: tiempo de comercialización más rápido.

Lo peor puede pasar cuando quieres un cambio en un microservicio que tus desarrolladores no tienen conocimiento y tu proveedor ya no existe.  Tendrás un problema importante.

Alineado con “lo feo”, el cumplimiento de la GDPR es una obligación y en el contexto de este artículo, un problema.

Con los microservicios, tienes los datos personales de los clientes de tu e-commerce distribuidos en diferentes microservicios, con diferentes bases de datos que deben cumplir la normativa GDPR.

Conclusión

Para concluir, sigo creyendo que si tienes un e-commerce que crecerá mucho y será competitivo, debes apostar por los microservicios.

Sin embargo, conocer “lo malo” y “lo feo” de los microservicios antes de iniciar el nuevo proyecto de e-commerce, tener un plan para la cultura DevOps, para monitorizar, para los tests de integración, dependencias cíclicas, etc..., es fundamental, pues de ello puede depender el futuro de tu organización.

Los microservicios no son la solución milagrosa en el desarrollo de tu e-commerce, y tu nuevo proyecto puede tardar mucho más de lo esperado. Por tanto, mi recomendación es que empieces por tener una estructura de datos que haga que el servicio funcione.

Si necesitas ayuda en definir tu nuevo proyecto, con una estructura de datos que haga que el servicio funcione, no dudes en contactarnos.

¿Los microservicios de tu organización tienen en cuenta “lo malo” y “lo feo”? ¡Coméntalo abajo!

FOTO: esudroff de Pixabay

Fuentes: