Las líneas de uso, también conocidas como ‘caminos del deseo’, son “huellas de uso” que indican métodos preferidos de interacción con un objeto o entorno. Un ejemplo típico son los caminos que vemos en algunos, o la mayoría, de los parques. En este artículo miraremos algunos detalles sobre este principio de diseño.

Ejemplo de huellas de uso en un parque

Líneas de deseo para diseñar mejores entornos y productos

Las líneas de deseo se refieren a caminos desgastados por los que la gente camina naturalmente, generalmente como un atajo hacia su destino. Sin embargo, se aplica de manera más amplia a cualquier rastro de la actividad del usuario en un entorno u objeto.

Por tanto, las líneas de deseo representan una indicación imparcial de cómo las personas utilizan realmente un entorno u objeto. Esta información puede ser valiosa para aplicar al diseño o al rediseño de un entorno o producto.

Profesionales como los arquitectos paisajistas adoptan las líneas de deseo desde el principio y las usan durante meses para posteriormente allanar las líneas y hacer vallas permanentes.

Este enfoque intenta predecir cómo las personas navegarán por un paisaje urbano.

Otras aplicaciones

Como debes imaginar, las líneas de deseo no son sólo una “cuestión de pasarelas”. Al tratarse de un indicador de frecuencia de uso en el mundo real, en general, deberías considerarlas en el diseño de cualquier producto. Un ejemplo podrían ser los campos de texto en un formulario estandarizado que se rellenan repetidamente de forma incorrecta.

Conclusión

Para concluir, deberías considerar las líneas de deseo en proyectos que enfatizan la usabilidad. Utiliza métodos creativos para detectar las líneas de deseo antes de finalizar las especificaciones de diseño.

¿Utilizas las líneas de deseo en tus diseños? ¿Qué tal la experiencia? ¡Coméntalo abajo!